El tema es interpretado por Aylen Cepeda y producido por Andreu Pradas, consolidando una nueva entrega dentro del repertorio de la banda. La producción estuvo a cargo de Andreu Pradas y fue publicada bajo el sello Heaven Music.
Con una estructura accesible y una progresión en la adoración contemporánea, la composición busca facilitar su adopción en entornos congregacionales. La base musical se alinea con el worship actual y se integra a la dinámica de la iglesia latina, manteniendo el enfoque en el mensaje central: exaltar el nombre de Jesús sin que la producción desplace el contenido.
El origen del sencillo responde a una convicción bíblica. En un entorno donde múltiples posturas compiten por autoridad, la agrupación recurrió a la Escritura y encontró una afirmación clave: el nombre de Jesús está por encima de todo nombre. Desde esa base nació la canción, planteada no solo como inspiración, sino como afirmación doctrinal y comunitaria.
«El coro —“No hay otro nombre igual”— no es una frase poética, es una postura. Es afirmar que creemos que Jesús no es una opción más, sino el Señor», comparte Joan Marc Pradas, líder de la banda.
La temática también recoge experiencias vividas por el ministerio. Según sus integrantes, han presenciado procesos de restauración, sanidad y transformación asociados a la fe en Jesús. Esa dimensión se refleja en el puente cuando se declara: «Toda enfermedad, toda ansiedad no tiene poder ante el nombre de Jesús».
El lanzamiento incluye un videoclip oficial dirigido por Manel Pradas, grabado en la iglesia local donde se congrega la banda.
Con “No hay otro nombre”, Factor de Cambio continúa desarrollando música enfocada en la iglesia, articulando contenido bíblico mediante un lenguaje alineado con la adoración contemporánea.
Con oficina de prensa.
