La canción toma como punto de partida las palabras de Jesús sobre ganar el mundo y perder la propia vida.
La inspiración detrás de esta versión surgió del deseo de animar a quienes afrontan temporadas de incertidumbre espiritual.
Un nuevo sencillo de adoración grabado en vivo que celebra la unidad de la iglesia y la presencia de Dios.
Jesús continúa llamando a las personas al arrepentimiento, transformando vidas y ofreciendo salvación.
El origen del sencillo se remonta a una vivencia personal de Joan Pradas, quien comenzó a escribir la canción a los 19 años.
El origen del sencillo está ligado a una base bíblica tomada de Epístola a los Colosenses 2:10.
La temática de la canción recoge experiencias vividas por el ministerio.
El sencillo se sitúa dentro de la adoración moderna y combina un lenguaje musical enfocado en la congregación.
El tema propone volver al centro de la adoración cristiana: la rendición total delante de Jesús.
El tema toma como referencia el capítulo 5 del libro de Apocalipsis.
