El proyecto busca reflejar una nueva etapa para el ministerio tanto en el ámbito musical como en su visión espiritual.
El evento principal reunió a cerca de seis mil internos en un espacio común del centro penitenciario.
El repertorio incluye 29 pistas que combinan canciones con momentos hablados y colaboraciones.
El mensaje del grupo se ha centrado en la adoración como práctica diaria y en la fe como base del entorno familiar.
El origen del sencillo se remonta a una vivencia personal de Joan Pradas, quien comenzó a escribir la canción a los 19 años.
Oro para que estas canciones te equipen para ser un adorador los siete días de la semana y nos lleven a ser los discípulos que él quiere que seamos.
Su enfoque artístico parte de experiencias personales convertidas en canciones.
La entidad destacó el impacto sostenido del músico dentro del ecosistema digital y su aporte al crecimiento de la música gospel.
Para Juan Carlos Rodríguez, la inspiración detrás del tema nace de una reflexión constante sobre el carácter de Dios.
La intención del disco es invitar al oyente a confiar en Dios incluso cuando se afronta temporadas donde todo parece incompleto o en proceso.
