La canción surge de una etapa en la que la artista buscaba orientación sobre el rumbo de su música.
Una propuesta que invita a una reflexión profunda sobre los principios esenciales para alcanzar una vida plena.
El tema busca dar respaldo a quienes enfrentan rechazo o presión por manifestar su fe abiertamente.
La canción nace como una súplica que expresa la disposición de rendirse ante Jesús.
El proyecto recoge canciones que reflejan la decisión de seguir a Jesús con perseverancia.
Brandon Lake encabeza las nominaciones con un total de nueve en los Dove Awards.
La canción desarrolla una narrativa que afronta momentos de duda y reconocimiento personal.
La canción ha sido creada con un enfoque hacia la comunidad hispanohablante y busca conectar diversas culturas.
La colaboración introduce una dimensión distinta a un tema que ha alcanzado una amplia audiencia en el ámbito de la música cristiana.
La actividad se desarrollará de manera simultánea en distintas regiones del país.
