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¿Libertad o destrucción?

"El hipócrita con la boca destruye; Más los justos son librados con la sabiduría"
Proverbios 11:9

¿Sientes un dolor extraño en el corazón cuando otros crecen? La victoria de los otros, ¿Te deja un sabor amargo en tu boca? ¿Te preguntas muchas veces a ti mismo el por qué de ese sentimiento y no encuentras explicación?

 

En el proverbio de hoy, Salomón contrasta la libertad de los justos con la destrucción que los impíos provocan. Este contraste no tiene sentido. Porque la libertad no contrasta con la destrucción, sino con la esclavitud. ¿Cuál es, entonces, el mensaje subyacente en la aparente incoherencia de este contraste? Salomón afirma que "los justos son librados con la sabiduría" es decir, con el conocimiento. El conocimiento nos libra de la ignorancia, de la mediocridad y de la superficialidad. Pero el sabio no está hablando aquí simplemente del conocimiento intelectual, sino del conocimiento de Dios, que nos liberta de los traumas y complejos que destruyen la vida.

 

El hipócrita, como el impío, desconoce a Dios,y por este hecho es un esclavo de sus propias pasiones y temores. Es una bolsa llena de complejos, y para librarse de ellos, trata de destruir a otras personas. El instrumento de usa es la palabra. Habla mal de los otros para proyectarse de él. Cree inconscientemente que denigrando la imagen ajena podrá llamar la atención sobre sí mismo. El impío vive ansioso por ser el centro de las atracciones. Se alimenta de los elogios y aplausos. Se nutre del comentario positivo de su persona, por tanto, necesita estar siempre en primer plano.

 

El único lugar donde una persona puede conocerse y aceptarse es ir a los pies del Salvador. Ante el Señor Jesús no hay manera de aparentar, ni fingir, ni disfrazare. Él conoce los pensamientos más íntimos y las intenciones más ocultas. Él te acepta y te quita la culpa, borra el pecado, te persona y te da una nueva oportunidad; Jesús libra y perdona. Por primera vez tú estás en condiciones de aceptarse y convivir con la realidad, sin aparentar, sin tratar de destruir a los demás. Acude hoy a Jesús, entrégale tu corazón, confiesale tus temores, déjalo entrar en recamara secreta de tu mundo interior y sentirás paz. Solo entonces percibirás que tu vida se torna un manantial de bendiciones para los demás, y recuerda "El hipócrita con la boca daña a su prójimo; Más los justos son librados con la sabiduría"

 

Tomado de: Fan Page Oficial Pablo Olivares

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